Los artículos de Andrómeda


El Estigma

 

En estos días de grande desconcierto mental, la sociedad vivimos anclada en no ver más allá de muros, alambradas, banderas impuestas. Nos cuesta arduo trabajo en centrar nuestras mirada en las acciones que habitualmente nos rodean. Vivimos como nos dicen, pensamos como se desea, ahuyentamos palabras por miedo al qué dirán.

 

Cuánta congoja y tristeza, llevamos vivida en este siglo donde el progreso tecnológico camina a pasos de gigante pero la evolución humana se está quedando postrada, sin condiciones de cambiar para sí mismo. Este sería un paso para adentrarnos en la metamorfosis colectiva.

 

Es sencillo etiquetar, prejuzgar y llevar la marca de por vida. Ante una tragedia, las banderas, himnos individuales también crean discordia vestida de odio, cuando lo más sencillo sería aplaudir las muestras de amor, al margen de la procedencia y distinta cultura.

 

Aún creo en que el hombre es bueno por la naturaleza y fácilmente la sociedad le corrompe. Esta epidemia de la ira, egoísmo y demás competencias aún pueden ser liberadas si abrimos la mente, el corazón, en definitiva, escuchar.

 

Cierto, no escuchamos, pero si idolatramos aquello más atractivo, Me pregunto si lo atractivo para mí también es para ti.

 

  • El estigma, es creado por nosotros. Así como es creado también se puede eliminar.
  • El estigma, de confundir un acto violento con una religión, cultura e incluso raza.
  • El estigma, de no querer aceptar pero si atacar sin saber.
  • El estigma de amar y no ser comprendido.

 

Pilar Espinosa

El Sueño de Andrómeda