Los artículos de Andrómeda


Carlos II 'el Hechizado'
Carlos II 'el Hechizado'

 

Un pobre desdentado vilmente burlado

 

Carlos II (último rey casa de Austria), a los cuatro años, todavía estaba en la dentición, para la cual habíanse necesitado nada más y nada menos que la friolera de catorce amas de cría.

 

A los cinco años no se tenía en pie y no sabía andar cuando lo presentaban en público pues lo sostenían sus ayas mediante unos tirantes atados en las axilas y la cintura que se disimulaban con la ropa.

 

A los nueve años aún no sabía ni leer ni escribir. No lograba estar de pie más que con dificultad y jugaba sentado sobre almohadones con enanos y bufones que le distraían con sus números y gestos de burlas que para tan desdichado infante eran fácil de entender como si fueran muecas para un bebé de pocos meses.

 

Un gobierno, totalmente manipulado por sus validos y su madre Mariana de Austria, cuyas ansías de poder nacidas a un segundo plano incitado por un Felipe IV dedicado en vida a procrear un sin fin de vástagos naturales, es decir, fuera de su matrimonio.

  

Carlos II 'el Hechizado'
Carlos II 'el Hechizado'

Incapaz de gobernar, siempre preocupado por el amor de su esposa la cual fue supuestamente envenenada por tanta ingesta de hierbas extrañas las cuales al parecer tenían el poder de procrear.

 

Al morir a la edad de 40 años y sin descendencia, las autopsias revelaron el tamaño diminuto de su corazón y un listado innumerable de deformaciones congénitas.

 

El pueblo, apiadado de su extraña fisionomía, le dedicó algunas tiernas coplillas, como esta que a continuación os relatamos:

 

"El príncipe, al parecer,

por lo endeble y patiblando

es hijo de contrabando,

pues no se puede tener".

 

Tristemente recordado nuestro buen Carlos, que sin tener responsabilidad alguna fue fruto de la endogamia, obsesión de perdurar sangre real y así los frutos que da.

 

 

Pilar Espinosa

El Sueño de Andrómeda